Efecto del manejo forestal sustentable sobre la abundancia y distribución de bromelias epífitas en Capulalpam de Méndez, Oaxaca, México

Aparicio Gallardo, Mónica (2009). Efecto del manejo forestal sustentable sobre la abundancia y distribución de bromelias epífitas en Capulalpam de Méndez, Oaxaca, México. Proyecto Fin de Carrera / Trabajo Fin de Grado, E.T.S.I. Montes (UPM) [antigua denominación].

Descripción

Título: Efecto del manejo forestal sustentable sobre la abundancia y distribución de bromelias epífitas en Capulalpam de Méndez, Oaxaca, México
Autor/es:
  • Aparicio Gallardo, Mónica
Director/es:
  • Blanco Andray, Alfredo
  • Clark Tapia, Ricardo
Tipo de Documento: Proyecto Fin de Carrera/Grado
Fecha: 2009
Materias:
Escuela: E.T.S.I. Montes (UPM) [antigua denominación]
Departamento: Silvopascicultura [hasta 2014]
Grupo Investigación UPM: PFC Cooperación para el Desarrollo
Licencias Creative Commons: Reconocimiento - Sin obra derivada - No comercial

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Resumen

Los bosques son sistemas complejos dinámicos de comunidades de plantas, animales, microorganismos que interactúan con su ambiente abiótico como una unidad funcional en un espacio y tiempo determinado. La presencia de árboles es esencial por constituir el refugio de una gran diversidad biológica y por generar una amplia gama de bienes y servicios para las comunidades humanas (Castillo, 2007) México, junto con Brasil, Colombia e Indonesia ocupa los primeros lugares en diversidad biológica mundial de diversas especies de animales y plantas (Mittermeier y Mittermeier, 1992). Estos autores señalan que México es uno de países más diversos en cuanto a bosques de pino-encino, ya que cuenta con 55 especies de pinos y 200 especies de encinos1. México posee una superficie forestal de 141,7 millones de hectáreas que representan el 72% de su superficie total. Desde esta perspectiva e independientemente de la calidad y condición de las áreas con vegetación, México es un país eminentemente forestal. De esta superficie, cerca del 25% corresponde a los ecosistemas de bosques, localizandose principalmente en once estados, siendo los más importantes Chihuahua, Durango y Oaxaca (Carrillo, 2005). En el caso del estado de Oaxaca, se destaca por contar con una superficie total de 9.5 millones de has, de las cuales 5,1 millones de has corresponden a terrenos forestales, en su mayoría de propiedad colectiva bajo régimen comunal o de ejido2 (SEMARNAT 2004) El Plan Nacional Forestal (2007-2012) indica que en los bosques mexicanos habitan más del 10% de las especies de plantas y animales del mundo, y se encuentra una gran variedad de endemismos. Asimismo, el hombre como parte integral del ecosistema forestal ha logrado satisfacer sus necesidades económicas, ambientales y sociales. Esta gran diversidad de los recursos forestales de México es resultado y, al mismo tiempo causa, de la gran variabilidad ambiental y biológica que presenta el país (e.g. situación geográfica, topografía y diversidad de climas) (INEGI, 2005). Los ecosistemas forestales, además de su importancia económica, desempeñan importantes funciones ambientales y son fundamentales para la supervivencia de las especies que en ellos viven y para la calidad de vida de las poblaciones humanas. El impacto ambiental de las diversas actividades humanas se ha reflejado de manera directa sobre los recursos naturales, los diferentes paisajes y sobre la diversidad de flora y fauna, expresándose generalmente de manera negativa, ya que la actividad del hombre produce comúnmente alteraciones desfavorables y una degradación progresiva del ambiente. La degradación como concepto implica la pérdida de las capacidades productivas del ambiente debido a procesos de erosión, salinización, pérdida de nutrientes y modificación de la estructura del suelo (Landa et al. 1997). Con el fin de precisar el término deterioro ambiental, Landa et al. (1997) lo definen como “una modificación del ambiente que implica una reducción o pérdida de sus cualidades físicas y biológicas, causadas por fenómenos naturales o por actividades humanas, representando finalmente una disminución de la disponibilidad de los bienes y servicios del ecosistema para las poblaciones humanas”. La pérdida de bosques y selvas está ligada a diferentes factores. Aquí se recogen los más destacados por orden de importancia, aunque esto depende de la región (información de WWF): 1. Conversión a agricultura y ganadería: el avance de las tierras agrícolas y ganaderas reemplaza a los bosques por razones de subsistencia o comerciales. Muchas de las tierras convertidas no son aptas para estos fines, por lo que su productividad es baja y por este motivo, después de un tiempo las tierras son abandonadas. 2. Conversión debido a desarrollo de infraestructuras: Las carreteras, tendidos eléctricos, presas, minas y el desarrollo turístico contribuyen a la deforestación, tanto por sus efectos directos como indirectos. Las carreteras al eliminar amplias franjas de bosque y selva, causan la pérdida de hábitat y la fragmentación de los mismos, provocando el aislamiento de los ecosistemas forestales remanentes. Además, las carreteras proporcionan acceso a la colonización. Manejo forestal para obtención de madera: El aprovechamiento forestal ha sido muy selectivo, sobre las mejores especies de árboles y los mejores individuos, de manera que los bosques han sufrido cambios en su composición, estructura y función. En los últimos años, muchas comunidades y ejidos se han preocupado por manejar sus bosques con criterios ambientales, pero a pesar de ello, la proporción de bosques bien manejados es muy baja y la extracción ilegal está dejando los bosques altamente deteriorados. 4. Manejo forestal para obtener pulpa y papel: La mayoría de estos materiales se producen actualmente en bosques en regeneración y plantaciones, pero una proporción se genera en bosques naturales. Si bien las plantaciones son una alternativa para obtener estos productos, no deben sustituirse bosques naturales por plantaciones, ya que no proporcionan el hábitat necesario para fauna y flora. 5. Obtención de leña y carbón: La leña sigue siendo la principal fuente de energía en comunidades rurales. El aprovechamiento de este recurso es poco notable pero constante, y deteriora el bosque. 6. Deterioro por contaminación atmosférica: La contaminación atmosférica causa la llamada “lluvia ácida”, que es la precipitación con altos niveles de ácido nítrico o sulfúrico. Estos ácidos afectan a los organismos directamente, pudiendo debilitar al árbol siendo luego afectado por plagas. Los bosques en buen estado de salud son más resistentes a las plagas. El Parque Nacional “Desierto de los Leones” y otras áreas boscosas alrededor de la Ciudad de México se han deteriorado debido a la contaminación atmosférica. 7. Incendios: El uso de fuego en la agricultura y la ganadería es intenso y generalmente se escapa hacia los ecosistemas forestales. A menudo los incendios son provocados para facilitar el cambio de uso del suelo. En México, las principales causas que han provocado la pérdida, fragmentación y consecuentemente la disminución de su superficie forestal (18%) han sido factores como el cambio de uso de suelo, la utilización de prácticas silvícolas inadecuadas, así como la tala inmoderada que se han agravado y aumentado en los últimos 40 años (Challenger, 1998). A este respecto, en 1995 la FAO estimaba la pérdida anual de 678 mil ha (SEMARNAT, 2001). Cabe señalar que las regiones donde las tasas de deforestación son bajas coinciden con áreas de propiedad ejidal y comunal que están sometidas a esquemas de manejo sustentable en donde la actividad forestal es una alternativa de progreso económico. México ocupa el primer lugar del mundo en el manejo comunitario de bosques certificados como sustentables, tanto en zonas templadas como tropicales. Existe una superficie certificada de 792.275 hectáreas, acreditadas por FSC (Consejo de Manejo Forestal) y una producción, certificada también de 1,23 millones de m3 de madera. Más del 80% de los ecosistemas forestales, en los que se concentra gran parte de la biodiversidad, es de propiedad ejidal y comunal. Los habitantes de estas zonas son los dueños de una importante riqueza biológica (CONABIO, 2006). Los bosques manejados sustentables tienen por objetivo obtener beneficios económicos y sociales de estos sin alterar su función ecológica, satisfaciendo las demandas actuales de la sociedad sin comprometer la satisfacción de las necesidades futuras.

Más información

ID de Registro: 2872
Identificador DC: http://oa.upm.es/2872/
Identificador OAI: oai:oa.upm.es:2872
Depositado por: Archivo Digital UPM
Depositado el: 19 Abr 2010 13:29
Ultima Modificación: 17 Jul 2017 13:13
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