Louis Kahn y Robert Venturi : coincidencias : del Gianicolo a Chestnut Hill

Carnicero Alonso-Colmenares, Jose Ignacio (2015). Louis Kahn y Robert Venturi : coincidencias : del Gianicolo a Chestnut Hill. Tesis (Doctoral), E.T.S. Arquitectura (UPM).

Descripción

Título: Louis Kahn y Robert Venturi : coincidencias : del Gianicolo a Chestnut Hill
Autor/es:
  • Carnicero Alonso-Colmenares, Jose Ignacio
Director/es:
  • López-Peláez Morales, José Manuel
Tipo de Documento: Tesis (Doctoral)
Fecha: 2015
Materias:
Escuela: E.T.S. Arquitectura (UPM)
Departamento: Proyectos Arquitectónicos [hasta 2014]
Licencias Creative Commons: Reconocimiento - Sin obra derivada - No comercial

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Resumen

El Grand Tour se origina a finales del siglo XVIII después de que de manera repentina se produjera un cambio de tendencia en la manera de contemplar las ruinas. Lo que durante siglos se consideró como una fuente barata de materiales de segunda mano pasó a convertirse en objeto culto, con un gran poder evocador y condición sublime. Esto origina una saga de artistas, escritores y arquitectos que encontrarán en Roma un arquetipo donde referenciar sus propias ideas. Las sucesivas relecturas de la ciudad así como la producción artística de aquellos privilegiados que han podido disfrutar de ella, ha generado una cadena de pensamiento que ha alimentado generaciones que llegan hasta nuestro días. Louis Kahn y Robert Venturi, dos de los arquitectos mas influyentes de la segunda mitad del siglo XX, pueden considerarse eslabones de esta cadena. Su paso por Roma les supone un cambio radical de intereses y planteamientos. Su producción arquitectónica así como sus escritos teóricos jamas nos harían pensar que existe una relación entre ambos mas allá del hecho de haber compartido una estancia en la Academia Americana de Roma. Sin embargo no es esta la única coincidencia que se produce en la vida de estos dos arquitectos tan dispares. Si atendemos a sus biografías encontramos muchas situaciones que los conectan. La primera de ellas, en el verano de 1947, cuando Robert Venturi que trabajaba para Robert Montgomery Brown conoce de una manera casual a Louis Kahn en el ascensor. Kahn y Brown tenían la oficina en el mismo edificio. En 1950, solo tres años después, Venturi invita a Kahn a formar parte de su jurado de tesis en Princeton. El trabajo presentado por Venturi es un estudio sobre el impacto urbano del proyecto del Campidoglio de Miguel Ángel. En este mismo año, Louis Kahn es nombrado Architect in Residence en la Academia Americana de Roma lo que le permitirá estudiar a fondo las ruinas de la ciudad. Cuatro años más tarde, siendo Louis Kahn miembro del jurado de selección, le es concedido a Robert Venturi el Premio de Roma, en este caso por un periodo de dos años. A su regreso a Philadelphia, en 1956, recién llegado de la Academia Americana de Roma se incorpora a trabajar en el estudio de Louis Kahn durante nueve meses y ejercerá una enorme influencia en su pensamiento. Denise Scott recuerda como Roma se convierte en el vínculo sentimental de estos dos personajes que compartirán muy a menudo sus experiencias y visiones acerca de la arquitectura de la antigüedad. Esta cercanía cada vez mayor, seguramente animará a Venturi a convertirse en Profesor Asistente dentro de la unidad dirigida por Kahn en la Universidad de Pennsylvania. Incluso años después de que Venturi dejase de trabajar para él, Kahn le invitará a menudo a su estudio para interesarse por su opinión crítica. Eran conocidas las largas conversaciones que ambos mantenían acerca de teorías de la arquitectura y en especial en torno a esa ciudad que tanto les había unido y por la que compartían pasión. Muchos de los edificios llevados a debate en estas charlas son los que ilustrarán años después el pensamiento teórico del autor de Complejidad y Contradicción en la Arquitectura. Estas coincidencias serán solo las primeras de una larga serie de eventos que estrecharán la unión de estos maestros cuya admiración mutua incidirá en sus visiones teóricas de la arquitectura. Si definiéramos una linea cronológica que recorriera sus viajes, experiencia docente y actividad profesional veríamos convergencias a veces en el tiempo y otras en el espacio. Pero hay un momento en sus biografías en el que se produce una coincidencia tanto en el tiempo como en el espacio. Louis Kahn recibe un encargo para construir la Casa Esherick y Robert Venturi proyecta la casa para su madre, la Casa Vanna, ambas situadas a escasos metros de distancia. Este momento tan especial dentro de la historia de la arquitectura nos permite analizar hasta que punto la experiencia de estos dos maestros en la ciudad eterna influyó en su pensamiento. Louis Kahn y Robert Venturi, no volverán a ver la arquitectura de la misma manera. A través del análisis del lugar, del orden espacial, de los límites y los objetos de estas dos casas se pretende confirmar la hipótesis de trabajo de esta tesis que defiende la deuda de Roma en la arquitectura de Kahn y Venturi, así como la influencia mutua de su pensamiento. ABSTRACT The Grand Tour has its origins in the late-eighteenth century after a sudden shift occurred in the perception of ancient ruins. Ruins, which for centuries were seen as a cheap source of secondhand building material, became cult objects with great evocative and sublime power. This resulted in a series of artists, writers, and architects who found archetypes in Rome on which to base their own ideas. The successive re-readings of the city, as well as the artistic production of those privileged to live in Rome, began a ‘chain of thought’ that continues to nurture and sustain generations of architects and scholars. Louis Kahn and Robert Venturi, two of the most influential architects of the mid-twentieth century, are important links in this chain. Their interests and approaches changed radically as a result of the time they spent in Rome. Their architectural work and theoretical texts do not suggest any relationship between the two beyond the simple fact that both attended the American Academy in Rome. Yet this is not the only coincidence that occurs in the lives of these two diverse architects. If we look at their lives, we find many situations that link them together. The first is in the summer of 1947, when Robert Venturi, who worked for Robert Montgomery Brown at the time, and Louis Kahn casually meet in the elevator – Kahn and Brown had an office in the same building. In 1950, only three years later, Venturi invited Kahn to be part of his thesis jury at Princeton. The work Venturi presented was a study of the urban impact of Michelangelo’s Campidoglio. The same year, Louis Kahn was appointed a resident architect at the American Academy in Rome; this would allow him to thoroughly study the ruins of the city. Four years later, Robert Venturi was awarded the Rome Prize for a period of two years by a jury including Louis Kahn. On his return to Philadelphia in 1956, shortly after he left the American Academy in Rome, Venturi joined Kahn’s office for a period of nine months. This experience would significantly influence his thinking. Denise Scott recalls how Rome became the sentimental link between these two characters, who would often share their experiences and visions about the architecture of antiquity. This growing bond likely encouraged Venturi to become an assistant professor in the teaching unit led by Kahn at the University of Pennsylvania. Even years after Venturi quit working for him, Kahn would invite him to his office. They would have long conversations about theories of architecture, especially those that concerned the city that had brought them together and for which they shared a strong passion. Many of the buildings brought up in these discussions were used by Venturi to illustrate ‘Complexity and Contradiction in Architecture’, written years later. These coincidences are the first in a long series of events that strengthened the bond between these two masters, whose mutual admiration influenced their theoretical visions of architecture. If we were to map a timeline of their travel, teaching experience, and professional activity, we would discover points of convergence – sometimes in time, and other times in space. But there is a moment in their lives when they converge in both time and space. Louis Kahn receives a commission to build the Esherick House. At the same time Robert Venturi designs his mother’s house, the Vanna House. The two houses are located just a few meters away from eachother. This special moment in the history of architecture is an opportunity to analyze to what extent the experiences of these two masters in the ‘Eternal City’ influenced their work. After their time in Rome, Louis Kahn and Robert Venturi never saw architecture in the same way. Through the analysis of the site, the spatial orders, the limits, and the objects of these two houses, this thesis aims to confirm a working hypothesis that argues for the debts and influences of Rome in Kahn’s and Venturi’s architecture as well as their mutual influence.

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ID de Registro: 43772
Identificador DC: http://oa.upm.es/43772/
Identificador OAI: oai:oa.upm.es:43772
Depositado por: Archivo Digital UPM 2
Depositado el: 28 Oct 2016 10:11
Ultima Modificación: 26 Abr 2017 22:30
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