Resumen
Existe un conflicto entre el cuerpo y el espacio que habita. La arquitectura no es neutral y en consecuencia, genera espacios de acuerdo al imaginario social y a la ideología que gobierna en cada época. En nuestro mundo occidental, y en casi todos, la gestión de la vida se ha realizado desde un posicionamiento antropocéntrico y dual. La dualidad, en el caso del género humano, ha derivado en dividir a los cuerpos en hombres y mujeres. La separación de los baños públicos según este criterio, tal y como indica la normativa en muchos casos, es una herramienta de control a través de la cual se clasifican los cuerpos: la arquitectura como dispositivo. Esta segregación genera un conflicto para las personas que no “caben” dentro de esta dualidad de género (lxs trans), que afecta a la distribución y el sentido de los cuartos de baño públicos, así como a los objetos que forman parte de ellos. La producción de una cartografía espacial y de un catálogo de objetos es una metodología híbrida que permite describir el espacio construido en uso de los baños públicos, detectar las diferencias entre los baños para hombres y para mujeres y reconocer la función de uso y simbólica de los objetos que participan en la construcción del género. Dicha investigación visibiliza los puntos de conflicto entre las personas trans y los espacios que habitan y muestra las estrategias de okupación del espacio que dichos cuerpos desarrollan para sobrevivir.