Resumen
La posguerra vivida entre 1945 y 1963 en Europa fue dejando a su paso un camino de devastación, dolor y pobreza; y esto se vio reflejado en las manifestaciones artísticas de una sociedad asolada. En este trabajo se analizará la vivienda social construida en la periferia de dos grandes capitales: Roma y Madrid. Mediante el cine realista, una de las disciplinas artísticas más activas de la época, nos aproximaremos al contexto social, político y económico de ambas ciudades y de todos sus habitantes.
Tanto el cine Neorrealista italiano como el Realismo social español, rechazaron la producción anterior, con temáticas alegres y humorísticas, y se centraron en mostrar la más descarnada, cruel y dolorosa realidad; teniendo en cuenta la existencia de pequeñas diferencias en la producción cinematográfica de ambos países. La pobreza en materiales y medios hizo que estos largometrajes tuvieran matices casi de documental, grabados en exteriores, en las zonas más deshumanizadas, mostrando los vaivenes de sus protagonistas que se desplazaban entre los núcleos compactos de las ciudades y los arrabales de las mismas, en muchas ocasiones, en construcción, o repletos de chabolas.
Durante la reconstrucción de las ciudades tras la IIGM, la periferia fue objeto de debate arquitectónico y urbano. El cine puso el foco en la vida cotidiana, en la psicología de los residentes y en el modo de habitar. Roma trabajará con grandes arquitectos como Adalberto Libera, Mario Ridolfi, Ludovico Quaroni, Carlo Aymonino y Giovanni Michelucci, de la mano de las instrucciones del INA-CASA. Por otro lado, en Madrid, debido la urgencia social que se estaba viviendo, se requirió de un plan inmediato de reconstrucción y creación de nueva vivienda. Esto dio lugar a una superproducción de barrios nuevos que contaron con las ideas de arquitectos como Fco. Javier Sáenz de Oiza, L. Romany, L.Cubillo de Arteaga, Francisco de Asís Cabrero, Rafael Aburto Renobales, Alejando de la Sota, Javier Carvajal, entre otros.