Resumen
Madrid es una ciudad que sufre actualmente el problema denominado pobreza energética, que supone la ausencia de bienestar en los hogares por no cubrir sus necesidades básicas de energía debido a la insuficiencia de sus recursos. El nivel de ingresos, la baja eficiencia de los edificios en los que se habita, el alto precio de la energía y el clima urbano, son algunos de los factores más determinantes a la hora de calificar el nivel de pobreza energética en el que se encuentra un hogar. A causa del aumento de las temperaturas, este problema se está viendo poco a poco más agravado, independientemente de los otros factores, ya que cada vez va a ser más complicado mantener una vivienda a una temperatura adecuada durante los meses de verano. Se deberá refrigerar el ambiente interior a partir de unas estrategias pasivas o activas, y la demanda de refrigeración aumentará, por lo que está siendo cada vez más necesario tomar medidas al respecto con el fin de mejorar las condiciones de habitabilidad de los hogares que se encuentran en esa situación de pobreza energética. La mejora del edificio, así como sus materiales o cómo estén diseñados, es una de las soluciones más directas y eficaces para disminuir el consumo de energía y reducir así la pobreza energética. La situación de un hogar con un bajo nivel de ingresos pero que vive en una vivienda bien aislada es muy diferente a la de un hogar que vive en una vivienda donde las pérdidas energéticas son muy altas.