Resumen
El ejercicio físico como práctica ordinaria asociada a la casa se popularizó en la socie dad postindustrial. La revolución tecnológica de los años cincuenta introdujo en los hogares una serie de objetos diseñados para esta nueva actividad que progresivamente han ido evolucionado según avanzaba la tecnología, atendiendo especialmente a la aparición de la televisión en la vivienda e incluso incorporando los avances de la revolución digital. El ejercicio físico puede ser analizado como una variable indicativa de los valores predominantes en determinadas épocas y lugares, así como de los ideales –estéticos o socia les– en determinados momentos históricos; 12 en este sentido es muy importante investigar específicamente su relación con el género e incorporar los cambios producidos en la segunda mitad del siglo XX. Además, el estudio de la actividad física se expande necesaria mente en otros ámbitos como son la alimentación, la identidad, la salud y la indumentaria. Hoy en día, en el mundo hiperconectado de las redes sociales, nuestro espacio doméstico es ya público junto a la imagen de una persona activa y vital que posee –o debe poseer– un bienestar emocional y mental. En la actualidad, el ejercicio físico practica do en casa se ha convertido en un tema de actualidad tras el confinamiento producido por la Covid-19, reflejando una evolución en los hábitos de la ciudadanía que llega casi a la totalidad de los ámbitos sociales. Además, estas nuevas formas de estar en casa ligadas al cuidado de los cuerpos y no escenarios de la casa que se han ido progresivamente transformando a la vez que nuestra ropa y nuestros modos de cocinar y alimentarnos.